Esto se llama proteger el media ambiente.

La eficiencia energética sube, los costes bajan

La tríada del ahorro de energía

Otto Bulk apuesta por la energía verde y PLEXIGLAS®

Todo el que quiera ir a ver a Otto Bulk no necesita ninguna dirección exacta. Basta con dejar vagar la mirada por la llanura de Dunnville, en Ontario: allí donde se eleva el gran molino de viento, se encuentra también su empresa de jardinería Rosa Flora.

El molino gira a una altura de 75 metros con el viento para suministrar electricidad. Al menos casi todo el tiempo. Pues las condiciones meteorológicas de la región del Niágara, entre los lagos Erie y Ontario, son favorables para este tipo de energía. El aumento de los precios de la electricidad hizo que Otto Bulk buscase otras alternativas al clásico suministro energético: "Queríamos alejarnos de los combustibles fósiles." Así que no tardamos mucho en dar con la idea del molino de viento, que suministra hasta 600 kilovatios-hora de electricidad al día y, por lo tanto, la mayor parte de la energía necesaria. 

Y Otto Bulk no necesita precisamente poca de esta energía. Pues la gerbera, por ejemplo, uno de los "productos estrella" en la producción de flores cortadas de Rosa Flora, es una planta delicada, por lo que constituye un reto para los jardineros. No sólo en el variable clima de Ontario, con largos meses de invierno de luz pobre y calurosos veranos. Otto Bulk lo sabe de sobra. En sus invernaderos crecen decenas de miles de plantas. Y ha aprendido a afrontar el variable clima del norte.

Naturalmente, las grandes diferencias de temperatura también repercuten en el balance energético. Los altos precios de la energía le dan menos quebraderos de cabeza a Otto Bulk que a otros jardineros, y esto no sólo se debe a la instalación de energía eólica de fabricación propia. Hace ya años que la empresa construye sus invernaderos con PLEXIGLAS®: "Gracias al buen aislamiento térmico del material reducimos notablemente los costes energéticos. En comparación con el vidrio, el ahorro supone cerca de 1 millón de dólares al año."

Otto Bulk apuesta por una mezcla adecuada de energías. El empleo de PLEXIGLAS® y el molino de viento no son las únicas soluciones que ha encontrado este jardinero en su lucha contra el aumento de los precios de la energía. Todo el que siga al dueño de la empresa y a su inseparable perro llamado Bo por la salida del invernadero número 4, llegará a la caldera de biomasa. Aquí hay una actividad frenética: una excavadora recoge cada minuto madera de derribo de una gran montaña y la transporta con la pala hasta la instalación, donde se prepara para su posterior combustión. "Así calentamos hasta 90 grados centígrados el agua que suministramos a las calefacciones de nuestros invernaderos."

Otto Bulk lleva 30 años en el negocio. En 1978 abrió la empresa con su mujer Corine. Inicialmente especializada en rosas, la gama de productos ha ido cambiando con el paso de los años: "La competencia de América del Sur nos superó claramente con las rosas. Las rosas de allí no sólo son más baratas, sino también más bonitas", admite Otto Bulk abiertamente. Hoy en día, los 150 trabajadores de su empresa producen lirios, bocas de dragón, rosas de musgo, jazmines de Madagascar y gerberas. Estas últimas están de moda desde hace algún tiempo: "En todas las revistas de decoración se pueden ver gerberas sobre la mesa; naturalmente, nosotros tenemos en cuenta esta tendencia." La gerbera ocupa el puesto número 5 de la lista de popularidad de flores cortadas de todo el mundo. Lo que Bulk no cultiva en sus instalaciones, lo compra. En el almacén frigorífico están preparadas, entre otras flores, iris germánico, statice, rosas y anthuria, para entregarlas con uno de los 13 camiones de la empresa. "Nuestra máxima es la calidad y cercanía al cliente, es decir, queremos presentar la oferta más amplia posible de flores cortadas." Bulk suministra un 20 por ciento de su oferta en Canadá; el resto atraviesa la frontera con EE. UU.

La calidad tiene una importancia primordial en el sector si se quiere permanecer en el mercado. PLEXIGLAS® también contribuye a ello, pues deja pasar cerca de un 91 por ciento de luz, mucho más que, por ejemplo, el vidrio convencional: "Gracias a este material, nuestras flores tienen un color más intenso y se forman con más rapidez y fuerza." Anteriormente, Otto Bulk había experimentado con otros materiales: a principios de los años noventa, colocó varios metros cuadrados de policarbonato en uno de sus invernaderos. "No quedamos nada satisfechos con el resultado: las planchas amarillearon rápidamente y tuvimos que sustituirlas por PLEXIGLAS®." Ahora, en Rosa Flora hay instalados 80.000 metros cuadrados de PLEXIGLAS ALLTOP® en total.

Otto Bulk se ha acercado bastante a su objetivo de producir de una manera respetuosa con el medio ambiente y energéticamente eficiente y, al mismo tiempo, hacerse más independiente de los combustibles convencionales. Con la tríada formada por energía eólica, calefacción de leña y empleo de PLEXIGLAS®, este canadiense de origen holandés no sólo es una especie de faro del sector con su visible molino de viento, sino también un ejemplo a tener en cuenta de producción moderna: en 2006, recibió una distinción estatal por su concepto de bajo consumo de energía.

Otto Bulk mira relajado al futuro: su molino de viento se ha amortizado en 6 - 8 años, y no tiene que preocuparse del acristalamiento de sus invernaderos, ya que continuará proporcionando un rendimiento luminoso y aislamiento térmico óptimos durante las próximas décadas.

Y la siguiente generación con buenas ideas ya trabaja en Rosa Flora: su hijo Ralph, uno de los seis que tiene Otto Bulk, ya está planificando la ampliación de la empresa. 


También puede encontrar la historia sobre la reina de las macetas en la edición actual de Greenhouse Journal. Descargar PDF.

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