Esto se llama proteger el media ambiente.

Un buen clima compensa.

Protección laboral y protección del medio ambiente: cada grado que consigue reducirse es importante


Numerosos estudios demuestran que existe una estrecha relación entre la frecuencia de los accidentes laborales y la temperatura ambiente. Según dichos estudios, el calor en el puesto de trabajo provoca malestar, un menor rendimiento y un mayor riesgo de accidentes. Por esta razón precisamente las naves de producción deben climatizarse con frecuencia en verano. Ello requiere un intenso consumo de energía, lo cual resulta muy costoso, sobre todo teniendo en cuenta el continuo aumento de los precios de la electricidad.  Y la demanda de climatización continuará aumentando en el futuro. Este es el resultado de un estudio del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), que también elabora el informe sobre el clima mundial. Según el IPCC, en el transcurso del siglo XXI aumentará considerablemente el número de días de calor fuerte y extremo: en función del escenario que se someta a evaluación, el valor calculado aumentará de dos a cinco veces. Esto constituye un reto especial para aquellas empresas que ya de por sí producen bajo condiciones de calor, como la empresa nordform Max Storch, dedicada a la transformación de termoplásticos.

En la nave de producción de nordform, las temperaturas siempre superan los 26 °C. “Es algo natural en este tipo de procesos”, explica Rainer Knobloch, el gerente de la empresa, “ ya que, como su propio nombre indica, el moldeo de termoplásticos requiere calor”. Si además durante el verano el sol brilla sobre el tejado, la temperatura interior aumenta adicionalmente. “Hasta el momento, durante los días calurosos de verano hemos alcanzado temperaturas ambiente de 35 a 40 °C. No hubiéramos podido cubrir los costes de refrigeración con un sistema convencional de aire acondicionado. Los costes de adquisición de un sistema de aire acondicionado que resulte eficaz son altos y, además, su consumo de electricidad es inmenso”, explica Knobloch. Asimismo, Knobloch opina que, teniendo en cuenta el aumento de los precios de la electricidad y la polémica sobre la protección del medio ambiente, la inversión en un sistema de aire acondicionado convencional resultaría inadecuada en los tiempos que corren.

Rainer Knobloch no quería invertir en un concepto de climatización anticuado. Ello lo ha llevado a buscar una solución conveniente para la economía empresarial y que contribuyera al mismo tiempo a la protección del medio ambiente. “El primer paso ha consistido en sustituir las claraboyas de acrílico convencional de la nave de producción por PLEXIGLAS HEATSTOP®, un material que refleja el calor. Y es que los pigmentos reflectantes infrarrojos del material resisten tres veces más radiación calorífica que el acrílico convencional”, explica Knobloch. La sustitución de las claraboyas ya ha dado sus frutos: “Gracias a ello, la temperatura ambiente los días de intensa radiación solar ha descendido aproximadamente tres grados. Como es natural, nuestros empleados están satisfechos con el cambio, porque, cuando las temperaturas de trabajo son altas ya de por sí, cada grado menos alivia la situación de una forma perceptible”. De hecho, en puestos de trabajo sometidos al calor, cada grado Celsius de descenso de la temperatura ambiente contribuye a reducir el riesgo de accidentes. Esta es la conclusión actual de las investigaciones científicas, tal y como lo documenta el informe de investigación “El clima en el puesto de trabajo” (“Klima am Arbeitsplatz”) del Instituto Federal para la Protección Laboral y la Medicina del Trabajo alemán (Bundesanstalt für Arbeitsschutz und Arbeitsmedizin).

La sustitución de las claraboyas sólo ha requerido esfuerzos mínimos y ha supuesto otra ventaja para los empleados de nordform: “Ahora, la iluminación de las estancias es mucho más agradable, puesto que PLEXIGLAS HEATSTOP® dispersa la luz de una forma mucho más difusa. Gracias a ello, ya no se producen molestas proyecciones de sombras”, informa Knobloch.
 
Como siguiente paso, Knobloch planea colocar células solares sobre el tejado de la nave de producción. Con ello pretende absorber una cantidad aún mayor de la radiación calorífica procedente de la luz solar y aprovecharla para la obtención de energía. “Además, vamos a desviar el calor residual del proceso de moldeo. El aire caliente servirá entonces para accionar turbinas que generan electricidad”. La planificación detallada para el sistema de climatización general se ha fijado para el 2009. En lugar de aumentar el consumo de electricidad para la climatización ambiental, este planteamiento integral va a servir para reducir los costes de forma permanente. Esto es algo que también ha convencido a Rainer Knobloch: “Beneficiamos a la empresa con el ahorro de costes, a los empleados con el mejor clima laboral y a todos con nuestra contribución a la protección del medio ambiente. Con un esfuerzo reducido, la sustitución de las claraboyas ya ha tenido un gran efecto. Ahora podemos comenzar a planear los siguientes pasos”.
 

Calcule cuánta energía, emisiones de CO2 y costes puede ahorrar. más

La videoserie online presenta proyectos que respetan el clima con PLEXIGLAS®. más

Con la protección adecuada contra el calor en el acristalamiento de tejados, no sólo se ahorra energía: también mejoran las condiciones laborales. más