Esto se llama proteger el media ambiente.

La eficiencia energética sube, los costes bajan.

Protección contra el sol

La piel es, con sus dos metros cuadrados, el mayor órgano sensorial del ser humano. Protege del frío, el calor, los gérmenes y, sobre todo, de un exceso de rayos UV. No obstante, la capacidad de la piel es limitada. Durante su primer año de vida, un niño todavía no posee ninguna protección anti-UV: hasta los 16–18 años no funciona plenamente. 

Sin embargo, es elemental disponer de la suficiente protección anti-UV, tanto para los niños como para los adultos. Pues la piel no olvida las quemaduras de sol. Aunque esta advertencia se solía recibir antes con bastante indiferencia, hoy en día se ha demostrado lo cierta que es. Sobre todo en vista del hecho de que la capa de ozono es cada vez más delgada y los rayos UV que inciden sobre la superficie terrestre cada vez más intensos.

PLEXIGLAS® protege de los peligrosos rayos de sol al absorber los rayos UV. Las personas que se encuentren en parques infantiles, piscinas, guarderías, escuelas o paradas de autobús pueden escapar de estos peligrosos rayos con una cubierta o porche de PLEXIGLAS® sin tener que renunciar a la luz solar. Pues, a diferencia de un toldo o una sombrilla, este material altamente transparente deja pasar la luz diurna. Precisamente a la luz es donde funciona mejor y cumple su objetivo a la perfección.


La videoserie online presenta proyectos que respetan el clima con PLEXIGLAS®. más

Una casa solar, un submarino, un restaurante en una casa de árbol: con PLEXIGLAS® se pueden realizar proyectos extraordinarios. La revista "Design in Acrylics" (DiA) informa acerca de estas creaciones únicas. más